Descubrí la historia del vino en Mendoza y cómo dio origen al enoturismo, rutas del vino y excursiones de bodegas. Planificá tu viaje con Excursionar.
Enología en Mendoza: de la llegada de la vid al boom del enoturismo

Hablar de Mendoza es hablar de vino. Pero antes de ser capital mundial del vino y destino líder en enoturismo, esta provincia fue un desierto al pie de la cordillera que aprendió a domar el agua y la vid. Desde las primeras cepas traídas en época colonial hasta las modernas bodegas de diseño, la historia del vino en Mendoza explica por qué hoy existen rutas del vino, circuitos y excursiones que atraen viajeros de todo el mundo
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La vid llegó a Mendoza entre finales del siglo XVI y comienzos del XVII, siguiendo la ruta del Pacífico desde Perú y Chile, dentro del proceso de colonización española.
Desde entonces, la vitivinicultura se convirtió en base de la economía regional y de la identidad cultural mendocina, especialmente desde la industrialización de fines del siglo XIX.
Hoy Mendoza produce más del 60 % del vino argentino y es reconocida internacionalmente como capital del vino, con rutas turísticas consolidadas en Maipú, Luján de Cuyo y Valle de Uco.
La visión de Excursionar.com.ar
En Excursionar.com.ar entendemos la enología mendocina como algo más que una industria: es un paisaje, una cultura y una forma de viajar. Nuestro consejo experto es pensar tu visita a bodegas como un relato completo: empezar por la historia de la vid en Mendoza, seguir por bodegas tradicionales y concluir en proyectos de alta gama en altura. Así, cada copa que pruebes tendrá contexto, memoria y territorio, no solo aroma y sabor.
Cómo llegó la vid a Mendoza
De la colonia a los primeros viñedos
- La vitivinicultura argentina nace a mediados del siglo XVI con las primeras plantaciones de vid en Santiago del Estero; desde allí se expandió hacia Cuyo y el área rioplatense.
- Las fundaciones de Mendoza (1561) y San Juan (1562) abrieron el camino para el cultivo de la vid en la región cuyana.
- En Mendoza, las primeras bodegas y viñedos surgieron entre las últimas décadas del siglo XVI y las primeras del XVII, aprovechando el sistema de acequias y canales que permitía regar un territorio naturalmente árido.
Los historiadores coinciden en que no se conoce con exactitud la fecha de introducción de la vid en Mendoza, pero señalan que las cepas siguieron la vía del Pacífico desde Perú y Chile, impulsadas por misioneros y colonos que necesitaban vino para consumo diario y uso litúrgico.
La consolidación de una cultura de la vid
Durante los siglos XVII y XVIII, el vino mendocino se consolidó como producción regional que abastecía al noroeste y al litoral rioplatense. Más que un lujo, era un alimento básico en la dieta colonial.
En paralelo, se fue creando una “cultura de la vid y el vino” que incluía conocimientos de riego, poda, cosecha y elaboración transmitidos de generación en generación. Ese saber hacer sería la base sobre la que, siglos después, se apoyaría la revolución enológica y turística de la provincia.
Del oasis agrícola a potencia vitivinícola mundial
Inmigración, ferrocarril y nacimiento de la industria moderna
Entre fines del siglo XIX y principios del XX, Mendoza entra en una etapa de “prodigioso desarrollo” de la industria vinícola, favorecida por:
- Llegada del ferrocarril al Litoral, que facilitó el transporte de vino hacia Buenos Aires.
- Inmigración europea (sobre todo italiana y española), que aportó capital, mano de obra y nuevas técnicas vitícolas.
- Expansión de los sistemas de riego de oasis, que permitieron multiplicar la superficie cultivada con vid y reorganizar el territorio en pequeñas propiedades vitícolas.
A comienzos del siglo XX, más de la mitad de la superficie vitícola del país estaba en Mendoza, consolidándola como corazón de la vitivinicultura argentina.
El aporte del Malbec y la revolución de la calidad
En la segunda mitad del siglo XIX, el agrónomo francés Michel Aimé Pouget introduce el Malbec en Mendoza. Con el tiempo, el terroir cuyano transformó esta cepa en la variedad insignia del vino argentino y en motor del desarrollo vitivinícola moderno.
Tras crisis y reconversiones en las décadas de 1980 y 1990, Mendoza dio un giro desde la producción masiva hacia los vinos de calidad y alta gama, apoyados en tecnología, enólogos de prestigio y una nueva generación de bodegueros. Ese salto cualitativo abrió la puerta al turismo especializado.
Reconocimientos internacionales
- En 1987, la Organización Internacional de la Vid y el Vino (OIV) otorgó a la Ciudad de Mendoza el título de “Capital Internacional de la Vid y el Vino”, comprometiéndola a fomentar el turismo vitivinícola y la cultura del vino.
- Mendoza integra también la red Great Wine Capitals, que reúne a las grandes capitales del vino del mundo, y concentra más del 60 % de la producción de vino argentino.
Todo esto la posiciona como destino enoturístico líder en América del Sur, donde la enología dejó de ser sólo industria para convertirse en experiencia de viaje.
Cómo la enología impulsó el turismo en Mendoza
El actual modelo turístico de Mendoza combina paisajes andinos, gastronomía y vino. El sitio oficial de turismo provincial destaca sus rutas del vino, bodegas premiadas y clima seco y soleado como pilares de la oferta turística.
Algunos hitos:
- Fiesta Nacional de la Vendimia, celebrada cada marzo, considerada una de las festividades de la cosecha más importantes del mundo.
- Creación de rutas del vino estructuradas que unen bodegas, restaurantes y hospedajes temáticos en Maipú, Luján de Cuyo y Valle de Uco.
- Desarrollo de productos como el Bus Vitivinícola, que sale de la ciudad de Mendoza y recorre bodegas abiertas al turismo con visitas guiadas, degustaciones y gastronomía.
Hoy el enoturismo genera empleo, cuida el paisaje vitivinícola como patrimonio y renueva la imagen de Mendoza en el mundo.
Principales regiones y circuitos de bodegas
Maipú: cuna de la vitivinicultura mendocina
Maipú es considerada “cuna de la vitivinicultura en Mendoza” y se ubica a unos 15–17 km de la capital, ideal para excursiones de medio día o día completo.
Qué ofrece Maipú al viajero:
- Bodegas históricas familiares y cooperativas, junto a proyectos modernos.
- Rutas que combinan vino, aceite de oliva y productos regionales.
- Circuitos en bicicleta entre viñedos, muy populares entre viajeros jóvenes.
Es la zona perfecta para entender los orígenes del vino mendocino y disfrutar de degustaciones relajadas.
Luján de Cuyo: Tierra Malbec
Ubicado a unos 18–19 km de la Ciudad de Mendoza, Luján de Cuyo es descrito por el ente oficial de turismo como una de las principales regiones enoturísticas del mundo y “Tierra Malbec”.
Características clave:
- Paisaje de viñedos al pie de la cordillera, regados por el río Mendoza.
- Bodegas centenarias y de arquitectura de autor, con vinos de alta gama.
- Experiencias gourmet, almuerzos de pasos y maridajes, muchas veces con vistas a los picos nevados.
Luján es el “must” para quienes buscan Malbec de referencia mundial y servicios turísticos de nivel internacional.
Valle de Uco: terroir de altura y nueva frontera del vino
El Valle de Uco se extiende al sur de la capital, a unos 90–115 km (aprox. 1 h 30–2 h en vehículo), según el punto elegido (Tupungato, Tunuyán, San Carlos).
El valle es reconocido por:
- Viñedos de altura, con altitudes que superan los 1.000 m s. n. m., ideales para vinos concentrados y de gran frescura.
- Bodegas de arquitectura icónica y proyectos enológicos de vanguardia.
- Rutas gourmet, lodges entre viñedos y actividades de turismo activo (trekking, cabalgatas, ciclismo).
Valle de Uco es el lugar para vivir el vino como experiencia sensorial completa, con días enteros dedicados a bodegas y gastronomía.
Tipos de excursiones y experiencias en bodegas
Como recomendamos siempre en Excursionar.com.ar, antes de reservar es clave definir qué tipo de experiencia buscás. Estas son las más habituales en Mendoza:
1. Tours regulares de bodegas
- Salen desde la ciudad de Mendoza.
- Incluyen transporte, guía y visitas a 2–3 bodegas con degustaciones.
- Ideales para un primer acercamiento a la ruta del vino.
2. Bus Vitivinícola
- Servicio hop-on/hop-off que recorre bodegas abiertas al turismo en Maipú, Luján de Cuyo y Valle de Uco.
- Permite combinar distintos estilos de bodegas en un mismo día.
- Opción cómoda si no querés manejar.
3. Circuitos en bicicleta
- Muy comunes en Maipú y algunas áreas de Luján.
- Proponen alquilar bici y recorrer bodegas cercanas con casco, mapa y recomendaciones.
- Experiencia activa y económica, ideal para quienes buscan contacto directo con el paisaje.
4. Experiencias premium y privadas
- Full days privados con chofer-guía hacia Luján de Cuyo o Valle de Uco, visitando bodegas seleccionadas y almuerzo gourmet.
- Degustaciones verticales, visitas a salas de barricas y encuentros con enólogos.
- Recomendadas para viajeros exigentes y amantes del vino que quieren profundizar.
5. Enoturismo con alojamiento en viñedos
- Hoteles boutique y lodges dentro de bodegas o rodeados de viñedos, especialmente en Luján de Cuyo y Valle de Uco.
- Ofrecen experiencias integrales: visitas, catas, spa con vinoterapia y cenas maridadas.
6. Vendimia y experiencias de cosecha
- Durante la Fiesta de la Vendimia muchos establecimientos ofrecen cosecha simbólica, pisa de uvas, almuerzos criollos y espectáculos artísticos.
- Una forma emocionante de participar en el momento más importante del calendario vitivinícola.
Información práctica para planificar tu ruta del vino
Mejor época para viajar
- Primavera (septiembre–noviembre) y otoño (marzo–mayo): temperaturas templadas, viñedos verdes o con tonos rojizos y menor amplitud térmica diaria.
- Verano (diciembre–febrero): tiempo ideal para actividades al aire libre, pero con calor intenso; es cuando se realiza la Vendimia.
- Invierno (junio–agosto): días soleados y fríos, viñedos en reposo; perfecto para combinar vino y nieve en la alta montaña.
Cómo llegar a las principales zonas vitivinícolas
Desde la Ciudad de Mendoza:
- Maipú: 15–17 km; unos 15–20 minutos en auto o remis.
- Luján de Cuyo: 17–19 km; unos 20–40 minutos según el tipo de transporte.
- Valle de Uco: alrededor de 90–100 km; 90 minutos a 2 horas por la Ruta Nacional 40, con acceso asfaltado y señalizado.
Podés moverte en tours organizados, transporte privado, taxi/remis o, en algunos tramos, bus interurbano.
Qué llevar
- Ropa cómoda por capas (Mendoza tiene clima seco y gran amplitud térmica).
- Sombrero, lentes de sol y protector solar: el sol andino pega fuerte.
- Calzado cerrado, especialmente si vas a caminar entre viñedos o hacer actividades de aventura.
- Botella reutilizable para agua.
- Si pensás comprar vinos, considerá bolso o valija con protección para botellas.
Tabla resumen: regiones del vino y tipos de circuitos
| Región vitivinícola | Distancia aprox. desde Ciudad de Mendoza | Rasgos enológicos | Tipo de experiencias típicas | Ideal para… |
|---|---|---|---|---|
| Maipú | 15–17 km / 15–20 min en auto | Zona tradicional, bodegas históricas, tintos y espumantes clásicos | Tours en bicicleta, visitas a bodegas familiares, maridajes simples, aceite de oliva | Primer contacto con la ruta del vino, viajeros jóvenes y presupuestos ajustados |
| Luján de Cuyo | 17–19 km / 20–40 min | “Tierra Malbec”: vinos de alta gama, bodegas centenarias y de autor | Tours clásicos y premium, almuerzos gourmet, hospedajes en viñedos | Amantes del Malbec, parejas, viajes enoturísticos de nivel medio-alto |
| Valle de Uco | 90–115 km / 1 h 30–2 h | Viñedos de altura, vinos de gran concentración y frescura, terroir de prestigio internacional | Full days privados, arquitectura de bodegas icónicas, experiencias sensoriales y turismo activo | Enófilos avanzados, viajes de lujo, quienes buscan paisaje de montaña y grandes vinos |
Conclusión: un territorio que se cuenta en copas
La llegada de la vid a Mendoza hace más de cuatro siglos transformó un oasis árido en uno de los paisajes vitivinícolas más emblemáticos del planeta. Cada acequia, cada viñedo y cada bodega cuentan una parte de esa historia: la de los colonos que plantaron las primeras cepas, la de los inmigrantes que industrializaron el vino y la de los enólogos que hoy llevan el Malbec y otros varietales a las mesas del mundo.
Para el viajero, el vino es una excusa perfecta para conocer la cultura mendocina: caminar entre hileras con la cordillera de fondo, brindar en una terraza al atardecer, participar de la Vendimia o descubrir pequeños proyectos familiares. En Mendoza, la enología no se explica sólo en una ficha técnica; se vive, se huele y se escucha en cada historia de bodega.
Si querés convertir esta historia en tu próxima experiencia de viaje, en Excursionar.com.ar te ayudamos a:
- Diseñar tu ruta del vino según tus intereses (historia, Malbec, bodegas boutique, lujo, aventura).
- Combinar circuitos por Maipú, Luján de Cuyo y Valle de Uco con otras excursiones icónicas de Mendoza.
- Reservar tours guiados, buses del vino, experiencias premium y hospedajes entre viñedos con proveedores confiables.
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